Ahora que la peli de Watchmen ha sido anunciada, y con un trailer impresionante, muchos lectores están tratando de ver a qué se debe tanto alboroto. Al llegar al cómic encuentran una de las mejores obras narrativas que, de hecho, revolucionó el concepto del cómic y permitió su entrada al mundo "adulto" (sí, el cómic undergropund ya lo estaba haciendo desde años atrás pero no con esa calidad).
Dentro de esta obra, con toda su complejidad y niveles de lectura, en lo personal, rescato uno de los más bellos diálogos que he leído en una historieta y que me hace acordar al famoso discurso de Rutger Hauer, el replicante de Blade Runner, momentos antes de morir. En este caso, desde el otro extremo vivencial, el diálogo se produce entre el Doctor Manhattan y Miss Júpiter (Laurie) y corresponde al capítulo IX de la historia. Lo que viene es spoiler puro y duro asi que los que no hayan leído la historieta pueden abstenerse:
En esta parte de la historia se decide el "destino de la tierra" debido a la participación (o no) del Dr. Manhattan; es casi toda una discusión de si vale la pena o no que participe en el conflicto, de si vale la pena o no salvar al mundo y cuyos argumentos parten de la misma vida de la que fue pareja del Dr. Mahattan, Laurie. Por cierto, el Doctor Manhattan es uno de los personajes mas complejos que ha habido en una historieta, un oxímoron viviente, pero que en esta parte llega a una verdad tan bella como real:
[...]
D.M: No creo que tu vida sea insignificante
Laurie:Oh, no, obviamente eso es lo que dirás porque tú no crees en todas las estupideces que yo creo y..uh...¿de verdad?
D.M:No
Laurie:Pero hace un momento decías que la vida no tiene sentido, ¿Por qué...?
D.M:He cambiado de opinión
Laurie:¿Por qué?
D.M:Los milagros termodinámicos. Acontecimientos tan improbables que son efectivamente imposibles, como que el oxígeno se convierta en oro. Deseo contemplar algo así. Pero en el apareamiento humano, mil millones de espermatozoides buscan un solo huevo. Multiplica eso por las poquísimas posibilidades de sobrevivir que tenían vuestros ancestros, de engendrar a un hijo en concreto...esa hija concreta...hasta que tu madre ama a un hombre a quien tiene todos los motivos para odiar, y de esa unión, de los miles de miloones de niños que compiten por ser fertilizados, naces tú, solo tú.
Destilar algo tan específico entre ese caos de improbabilidad es como convertir el aire en oro. Esa es la cúspide de la improbabilidad. El milagro termodinámico.
Laurie:Pero y si mi nacimiento es un milagro termodinámico...¿Podrías decir lo mismo de cualquier persona?
D.M:Sí. De todo el mundo. Pero el mundo está tan lleno de gente. Tan lleno de estos milagros, que se vuelven habituales y los olvidamos...Yo lo olvido.
Miramos tan a menudo al mundo, que se vuelve monótono a nuestra vista. Pero visto desde otra perspectiva, como si fuera nuevo, vuelve a ser asombroso.
Vamos sécate esas lagrimas porque eres vida, más rara que un Quark y más improbable que los sueños de Heisenberg; el barro en el que las fuerzas que dan forma a las cosas deja su huella de forma más clara.
Sécate las lágrimas y vámonos a casa.
Hermoso. De hecho el ambiente de este diálogo es el "castillo" de color rosado que se ve surgir en el trailer casi al final. No le tengo mucha fe a cómo se verá este momento en la película sin que parezca fuera de lugar.