Que no me vengan con el tema la inocencia de los dibujos animados de antaño. Ya lo había comentado hace tiempo en twitter cuando contaba cómo, en un episodio de Tom y Jerry, ell ratón llevaba a una ratona de juguete (la ratona era una trampa...literalmente) a un HOTEL (que era el disfraz del gato). Las animaciones de antaño jugaban a la sutileza y el doble sentido más de lo se que cree. En este caso sin ambiguedades, Disney quiso hacer una crítica a los sistemas totalitarios, específicamente la Alemania Nazi durante la segunda guerra mundial, y para ello no encontró mejor actor que al más cascarrabias y -en mi opinión- "humano" de sus personajes: Donald el pato. Así que sin descaro y ambiguedades lo hicieron un nazi trabajando como todo un alemán "patriota" de aquellos años. El resultado (muy divertido), y seguramente ahora políticamente incorrecto, lo pueden ver en youtube (aunque el audio un pelín desfasado).