Dios habla por medio de lo bello. La belleza que atrapa y llena. Hoy día es una de esas ocasiones. Una ocasión que puede ser aprovechada por cualquiera, cristiano o no, con ojos sinceros y sin prejuicios. La liturgia de Pascua es específicamente un canto de alegría ante el hecho de la resurrección de Jesucristo y que se expresa en los símbolos y palabras, creyente o no, cualquiera puede apreciar la belleza de la alegría presente en esta liturgia. El símbolo del fuego, el agua, las lecturas, los salmos, todo, todo canta y llena el espíritu.
No es difícil de creer, ya un poeta como Paul Claudel había logrado encontrar a Dios por medio de la liturgia y su belleza. Y muchos convertidos siempre encuentran que la liturgia católica es más rica y bella que la del lugar de donde vienen. Mozart sin ser creyente o mejor dicho, "devoto", pudo componer hermosas obras inspirándose en estas liturgias. No es de extrañar, ya que la iglesia católica bebe de oraciones de siglos y de gran simbolismo y espiritualidad aparte de belleza de palabras y formas.
Si te animas, seas del credo o "no credo" que seas, puedes comprobar mis palabras este domingo de resurrección, ojos abiertos a la belleza es lo único necesario.
¡Felices Pascuas!
Entrevista a Domenico Bartolucci (maestro compositor y director italiano)