Sorpresa, incredulidad y molestia deben ser algunas de las reaciones que muchos peruanos (me incluyo) deben estar sintiendo ante la noticia de que el gobierno del Perú va lanzar una "edición especial" de un Pisco con un desafortunado nombre: "Pisco 7.9" que hace referencia a la magnitud del terremoto del pasado miércoles 15.
Según se lee, Rafael Rey (ministro de la Produción) está promocionando esta botella que será obsquiada a los países que ayudaron. Las reacciones no se han hecho esperar: por ejemplo en la sección de Usted Opina, del diario El Comercio, las personas ya estan quejándose del desafortunado nombre y de que podría tomarse como un aprovechar la tragedia para promocionar la bebida. Sólo con el nombre, la idea del gobierno merece sólo un calificativo: lamentable.

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Desde el Tercer Piso: De pésimo gusto.