Curioso, no se ha ofertado lo que el dueño pedía, obviamente me refiero al dueño del dominio "hell.com" ¿Hasta qué punto el miedo, la superstición, como quieran llamarlo, influye en la compra? curioso que aunque nos hagamos los incrédulos la mera palabrita no es fácil de aceptar (y menos de adquirir), cosa contraria con sex.com que se vendió en 12 millones de dólares, por "hell.com" no llegaron al millón que pedían.
La pregunta es ¿si fueras el dueño, qué ofrecerías o venderías en "hell.com"?
Fuente: La flecha.com: El dominio "hell.com" no tiene compradores