1. ¿De dónde surge el problema entre Benedicto XVI y los musulmanes?
El problema surge del discurso de Benedicto XVI dado el 12 de setiembre del 2006 en la Universidad de Ratisbona donde el Papa no trató sobre los musulmanes, el tema de su exposición fue “Fe, razón y Universidad” y se centraba principalmente en el problema de la razón (y su uso en relación con la fe, la cultura moderna y la religión).
2. ¿Qué cosa dijo de los musulmanes en ese discurso?
En ese discurso el Papa utilizó unas citas de un libro del profesor Theodore Khoury, un teólogo alemán de origen libanés; el libro se llama "Conversaciones con un musulmán, Séptimo coloquio" publicado en la década del 60. Este es un estudio del diálogo o conversación entre el emperador Bizantino Manuel II “El Paleólogo” y un musulmán culto. Para entender mejor la cita es preciso saberr el contexto histórico del diálogo, contexto que incluso el mismo Papa indica. El emperador de Bizancio Manuel II tiene esta conversación con un musulman culto con el cual conversa sobre la fe cristiana y la musulmana, aproximadamente es el año 1391, Bizancio es la capital del imperio romano de oriente conocido también como Imperio Bizantino; a estas alturas (1391) sólo queda Bizancio y un poquito de territorios más, el resto ha sido conquistado por los otomanos, que eran musulmanes, y que incluso estaban asediando su ciudad para seguir con sus conquistas.
3. ¿Por qué los musulmanes estaban conquistando todos esos territorios?
Los musulmanes habían llegado hasta esos territorios impulsados por su fe; dentro de la fe musulmana existe la idea de el Yihad o “guerra santa” que tiene dos connotaciones: la lucha espiritual del creyente y la defensa de la fe musulmana. Esta “defensa” se ha visto ligada a la expansión de la fe que debe hacer todo creyente, ambos conceptos fueron los que impulsaron y justificaron las conquistas territoriales de los musulmanes en sus inicios, es así que para 1391 los encontramos asediando lo poco que quedaba de Bizancio (el resto ya era suyo) para terminar de conquistar el antiguo imperio romano de oriente (que terminaría de caer en 1453). Todo esto es simple historia. Es bajo estas circunstancias que los diálogos mencionados por el Papa tienen su sentido.
4. ¿Qué dice esa cita acerca de los musulmanes?
La cita son las palabras del emperador bizantino Manuel II dirigidas a su interlocutor: “Muéstrame también aquello que Mahoma ha traído de nuevo y encontrarás solamente cosas malvadas e inhumanas, como su directiva de difundir por medio de la espada la fe que él predica”. En resumen, una dura crítica a la Yihad en boca de uno de los afectados por esta “guerra santa” en aquella época.
Pero al mismo tiempo Manuel II dice algo que es lo que realmente el Papa va tomar para su discurso:
«Dios no goza con la sangre; no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios. La fe es fruto del alma, no del cuerpo. Por lo tanto, quien quiere llevar a otra persona a la fe necesita la capacidad de hablar bien y de razonar correctamente, y no recurrir a la violencia ni a las amenazas… Para convencer a un alma razonable no hay que recurrir a los músculos ni a instrumentos para golpear ni de ningún otro medio con el que se pueda amenazar a una persona de muerte…».
Unos párrafos más abajo el Papa menciona unas notas de tipo más filosófico acerca del Islam (sigue basándose en el libro del profesor Khoury):
Para la doctrina musulmana, en cambio, Dios es absolutamente trascendente. Su voluntad no está ligada a ninguna de nuestras categorías, incluso a la de la racionalidad. En este contexto Khoury cita una obra del conocido islamista francés R. Arnaldez, quien revela que Ibh Hazn llega a decir que Dios no estaría condicionado ni siquiera por su misma palabra y que nada lo obligaría a revelarnos la verdad. Si fuese su voluntad, el hombre debería practicar incluso la idolatría.
6. ¿En el resto del discurso de qué habla?
Invito a leer el discurso entero, pero lo resumo diciendo que luego de mencionar estas citas el papa hace una revisión y reflexión de la filosofía y cultura occidental sobre la relación de la razón, Dios y la fe. No toca más el tema de los musulmanes. Casi al final de su discurso dice claramente:
Mi intención no es el reduccionismo o la crítica negativa, sino ampliar nuestro concepto de razón y su aplicación. Mientras nos regocijamos en las nuevas posibilidades abiertas a la humanidad, también podemos apreciar los peligros que emergen de estas posibilidades y tenemos que preguntarnos cómo podemos superarlas. Sólo lo lograremos si la razón y la fe avanzan juntas de un modo nuevo, si superamos la limitación impuesta por la razón misma a lo que es empíricamente verificable, y si una vez más generamos nuevos horizontes. (…) Sólo así podemos lograr ese diálogo genuino de culturas y religiones que necesitamos con urgencia hoy. En el mundo occidental se sostiene ampliamente que sólo la razón positivista y las formas de la filosofía basadas en ella son universalmente válidas. Incluso las culturas profundamente religiosas ven esta exclusión de lo divino de la universalidad de la razón como un ataque a sus más profundas convicciones. Una razón que es sorda a lo divino y que relega la religión al espectro de las subculturas es incapaz de entrar al diálogo con las culturas.
Como se puede ver es un aviso y pautas para el diálogo cultural moderno sobre todo en occidente.
7. ¿Cuál ha sido la reacción de los musulmanes?
Las reacciones han sido de todo tipo, según se leía el 15 de setiembre en la Agencia Bolivariana de Noticias, por ejemplo:
El gobierno de Pakistán condenó este viernes de manera enérgica el discurso pontificio.
El portavoz del ministerio paquistaní de Asuntos Exteriores, Tasnim Nasrin, advirtió que esas «lamentables y polémicas» declaraciones podrían inflamar los sentimientos religiosos.
Por su parte, el director de asuntos religiosos de Turquía, Ali Bardakloglu, aseguró que las declaraciones del Papa Benedicto XVI son «preocupantes, lamentables y desafortunadas, tanto para el mundo cristiano como para la paz de la humanidad».
Bardakoglu agregó que «si esto refleja el odio y la hostilidad que alberga el Papa en su interior, entonces estamos ante una situación mucho más grave».
El primer ministro palestino, Ismail Haniye, condenó este jueves las recientes declaraciones del papa Benedicto XVI que «van contra la verdad e hieren la esencia de nuestra fe».
«Condenamos las declaraciones del Papa sobre el Islam en nombre del pueblo palestino» y lo exhortó a analizar sus declaraciones y dejar de atacar al Islam, que según dijo, que cuenta con una membresía de más mil 500 millones de fieles en todo el mundo.
8. ¿Por qué se han centrado tanto en estas frases?
No sólo ellos, muchos diarios de occidente han tomado las palabras del Papa como un ataque y así las han mencionado, agravando el asunto, acusándolo de intolerante y de “poco diplomático”. En realidad se han malinterpretado esas citas, diciendo que es lo que Papa piensa del Islam cuando en realidad son palabras de un emperador Bizantino que se encontraba bajo ataque musulmán (de allí la brusquedad de sus palabras iniciales) y que aún bajo estas circunstancias llega a una conclusión de profunda humanidad sobre cómo propagar una fe (no con la fuerza ni la espada) y que justificar la violencia bajo ideas religiosas no es razonable, Dios no puede pedir que se mate a otro si no acogiera una fe: “no actuar según la razón es contrario a la naturaleza de Dios.”
9. ¿Qué ha dicho luego el Papa?
Benedicto XVI ha aclarado sus palabras y ha lamentado las malinterpretaciones que se han hecho:
«Para introducir al auditorio en el carácter dramático y actual del argumento --subrayó--, cité unas palabras de un diálogo cristiano-islámico del siglo XIV, en el que el interlocutor cristiano, el emperador bizantino Manuel II Paleólogo, de forma incomprensiblemente brusca para nosotros, presentaba al interlocutor islámico el problema de la relación entre religión y violencia».(…) El obispo de Roma aseguró que su intención «era muy diferente: basándome en lo que Manuel II afirma después de forma muy positiva, con palabras muy hermosas, acerca de la racionalidad en la transmisión de la fe, quería explicar que la religión no va unida a la violencia, sino a la razón».
Actualización: Luego de esto el Papa ha hablado el día lunes 25 de setiembre con representantes de países islámicos y ha dicho que:
el diálogo interreligioso e intercultural constituye una necesidad para construir juntos el mundo de paz y de fraternidad ardientemente deseado por todos los hombres de buena voluntad. En este ámbito, nuestros contemporáneos esperan de nosotros un testimonio elocuente que pueda indicar a todos el valor de la dimensión religiosa de la existencia.
Notas en otros blogs sobre el tema: