"El mundo sin Dios sería como una fábula contada por un idiota en un acceso de ira", le hace decir Shakespeare a un personaje suyo. Y jamás se ha definidio mejor el tejido de una sociedad atea. La vida sería "una fábula", por tanto, un sueño extraño: discurso abstracto o imaginación exasperada. Y "contada por un idiota": por ello sin capacidad para establecer nexos, de forma intermitente, sin orden verdadero, sin posibilidad de previsión. Además en un "acceso de ira": es decir, donde el único modo de relacionarse es la violencia, o sea, la ilusión de poseer."El Sentido Religioso" Luigi Giussani.
La obra para quien sea curioso es Macbeth, acto V, escena 5.