Después de años de mantener la costumbre (económicamente beneficiosa y casi monopolizadora) de tener Internet Explorer unido al sistema operativo Windows el divorcio por fin se realizó según anuncia Bussines Week. Buenísima noticia ya que como siempre se dijo, gran parte de la vulnerabilidad de Windows se debía a la demasiada compenetración del navegador con el sistema operativo, haciendo incluso una tarea casi imposible desinstalar Internet Explorer sin afectar el sistema operativo.
Ahora Windows Vista vendrá solito e Internet Explorer 7 aunque venga junto con él, estará por su lado aparte, las cosas son así más justas para el usuario como para los que crean navegadores. Si no te gusta el nuevo IE7 pues ahora podrás desinstalarlo sin después llorar por mensajes de error que aparezcan.
Vía | Fayerwayer