Su lenta agonÃa, una muestra de la "justicia" americana, ya terminó: Terry Schiavo acaba de morir el dia de hoy. Como nota de verguenza, su esposo no ha dejado que los padres entren a la habitación en el momento. Un asesinato lento y doloroso escudado en un legislación cada vez menos humana.
Al menos está en un lugar donde ya no sufrirá más. Seas de la religión que seas, eleva una oración por ella.